¿Quien más vive en casa?
Estos días preparamos la despedida de la guardería, para empezar una nueva etapa en el centro de educación infantil. Cuando hace dos años matriculamos a los niños en la guardería, nos presentamos las dos a la reunión y quedó bien claro, sin tener que explicitarlo, que nuestros hijos tenían dos madres. Meses más tarde, “afinando la puntería”, vimos que en la clase de nuestros hijos había otra niña que también tenía dos mamás. En la guardería se vivía con tal normalidad, que nadie pensó en comentárnoslo. O quizás es que a la edad de 0 a 3 años, la vida es más simple y no hace falta etiquetar la realidad. La verdad es que este año nuestros hijos han empezado a explicar a sus compañeros que ellos tienen una mama y una mami.
En la nueva etapa que empezamos, volvemos a salir del armario en cada reunión. Al entregar los papeles de la matrícula, a nadie se le escapa que aparecen dos nombres de mujer allá donde se lee progenitor o tutor. Lo que no se explica tan bien es cómo han llegado estos niños a nuestra casa.
En la primera reunión, el atento y exhausto maestro encargado de entrevistar a los padres, al vernos a las dos esperando turno, pensó que éramos las madres (por separado) de los dos últimos niños de la lista. Tras leer los apellidos, debió recordar que éramos las madres lesbianas, y ya en el turno de preguntas, puso la guinda al afirmar tranquilamente que eran adoptados. Nuestra respuesta lo descolocó: no son de reproducción asistida. Entonces, para acabarlo de rematar, pregunta: ¿Quién más vive en casa?
Un mes después, en otra de las reuniones, y ya hablando directamente con la directora del centro, nos comenta que nunca habían tenido un caso como el nuestro. Hubo un niño con una madre lesbiana, pero no se habían encontrado todavía con una familia de dos madres. Nos ofrecemos a colaborar y a aportar los materiales necesarios para tratar el tema, tanto en las clases de nuestros hijos, como en las de los otros cursos.
Ya veremos cómo evoluciona todo. En setiembre conoceremos a las maestras. Una cosa esta clara, nuestros mellizos no serán los únicos. Este año en su curso hay tres parejas más de mellizos. Quizás la reproducción asistida, como se ha hecho con la adopción, debería entrar en el temario pronto. Las familias lesbianas no somos las únicas que nacemos, crecemos y nos reproducimos asistidamente.









Hola Àgatha! Sóc el Gerard de panteres. Coneixes els nostres plans per poder ser pares per “substitució”. La veritat és que et segueixo al blog, i experiències com la que expliques avui m’estressen bastant. Escollir escola pels fills mai és fàcil, i amb circumstàncies com les nostres, encara és més sensible. Sou pioneres i crec que se us ha de felicitar!!! Molts petons a la família!
Moltes gràcies i molts ànims Gerard !!! Ningú ha dit que fos fàcil, però quin camí ho és?
He escrito un post respecto al cual me encantaría que dieseis vuestra opinión, ¿os pasáis por La Letra Escarlata?
¡Gracias y un abrazo!
Me gusta el término madres de corazón, al fin y al cabo todas lo somos. Ya veras que cuando nazca tu hijo/a, la madre biologica también tendrà que “adoptarlo/a de corazón”. Nosotras en broma nos llamamos la madre-que-te-parió y la que te-matriculó http://www.agathaestera.com/2010/06/07/la-mami-que-tha-matriculat/
Mi mujer, que es quien matriculo a los mellizos, vivió más en silencio el proceso, supongo que como qualquier otro “padre”, porque al fin y al cabo, la persona que se queda “fuera” del embarazo, lo vive como puede o aprende. Felicidades por el blog