Con Argentina se abre la puerta a la normalización
La semana pasada Argentina se convirtió en el decimo país (segundo en Latinoamérica, México DF lo legalizó el pasado mes de marzo) que aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo. Tras un largo debate de 14 horas, con una férrea oposición de la iglesia católica i la evangélica, finalmente el Senado argentino aprobó la ley por 33 votos a favor, 27 en contra y 3 abstenciones.
Si quieres conocer los pormenores de la votación, Andrés Duque te los detalla en su blog o puedes ver aquí las imágenes de la votación:
Con la incorporación de Argentina, hay aproximadamente 250 millones de personas que viven en países donde los matrimonios homosexuales son una realidad. Esta misma semana, mientras en Costa Rica se cerraba el trámite de un referéndum sobre el proyecto de ley de “uniones de convivencia” entre parejas del mismo sexo, en Luxemburgo la reforma del código civil puede mejorar la vida de las parejas y familias homosexuales.
El gobierno luxemburgués ha presentado al Parlamento una reforma del Código Civil y de la ley de adopción para permitir los matrimonios homosexuales pero de momento, limitar la adopción de menores a la llamada “adopción simple”, una especie de acogida en la que se mantienen los vínculos biológicos, impidiendo la “adopción plena”. Además se suma otra limitación, incluye también una clausula de excepcionalidad respecto a la paren talidad, en el sentido de que, a diferencia de los matrimonios entre personas del mismo sexo, en el seno de los matrimonios entre personas del mismo sexo la parentalidad de uno de los cónyuges no generará automáticamente derechos de parentalidad en el otro cónyuge. Sin embargo, éste sí podrá optar a la adopción simple del hijo de su pareja, lo que mejora considerablemente la situación respecto a la realidad existente en este momento.
Respecto al matrimonio con extranjeros, sólo será válido el matrimonio si su propio país reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo. Habrá que ver ahora como se desarrolla el trámite parlamentario de la ley y si se modifica alguna de estas restricciones. Cabe recordar que en dos países vecinos de Luxemburgo, Holanda y Bélgica, sus leyes de matrimonio entre personas del mismo sexo nacieron también con restricciones a la parentalidad que posteriormente fueron suprimidas








